​La Creación

La creación del universo y de la humanidad.

Introducción: En el libro de Génesis aprendemos la historia de los principios: el principio del universo, el principio del hombre, el principio del pecado, el principio de la muerte, el principio de la redención y muchos principios más, los cuales deben aceptarse literalmente y no alegóricamente o figurativamente; por ejemplo: que el hombre fue creado directamente a la imagen de Dios y a su semejanza; que la creación del hombre no fue un asunto de evolución o desarrollo a través de períodos interminables de tiempo, desde las formas inferiores hasta las superiores; creemos que todos los animales y la vida vegetal fueron hechos directamente; y que la ley establecida por Dios fue “que ellos se reproducirían según su especie”.

 

La Creación del Universo.

Las escrituras representan claramente a Dios como un Ser con unos propósitos. ¿Cuál es el propósito que tuvo Dios al crear el universo? Pablo explica “Dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra” (Efesios 1:9-10).

Los propósitos de Dios con respecto a la humanidad son inseparables de sus propósitos generales con respecto a la creación. (Ap. 4:11).

“La principal razón de ser del hombre es glorificar a Dios, y disfrutarle eternamente”

 

Dios como creador.



1. Los escritores bíblicos atribuyen a Dios sin vacilación alguna la creación del Universo. (Gn. 1:1; Heb. 11:3; Jn. 1:3;)

2. Génesis 1:1 responde las tres preguntas claves: ¿Cuándo tuvo lugar la creación? (en el principio); ¿Quién es el sujeto de la creación? (Dios); ¿Cuál es el objeto de la creación? (el Universo y todo lo que hay el él) nos lo dice en Salmo 115:1, 15-18.

3. Antes de este momento no existía nada en absoluto; “ex níhilo” (a partir de la nada) fueron creadas todas las cosas por Dios. (En teología, el concepto “creatio ex níhilo” se usa en oposición a “creatio ex materia”, que significa creación a partir de materia preexistente).

4. Los escritores del Nuevo Testamento estaban tan acostumbrados como los del Antiguo Testamento le atribuían a Dios la creación. Col. 1:16; Ap. 4:11; Ro. 1:25. La terminología usada en el Antiguo y Nuevo Testamento atribuye a Dios la creación (Los términos hebreos: Bará, Él creó; yatsar, formar, moldear, describe al alfarero; asá, hacer, y  en griego, ktidzo, crear).

La Biblia afirma que Dios sostiene todo, y mantiene el universo. (Neh. 9:6; Isa. 40:26; Sal. 36:6; Sal. 65:9-13)

El Dios trino y uno obró de manera corporativa en la creación. ¿Realizaron los miembros de la Trinidad papeles concretos durante la creación? Pablo declara: “Sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1 Corintios 8:6). Millard J. Erickson, después de revisar los pasajes sobre la creación, llega a una conclusión: “Aunque la creación procede del Padre, se realiza a través del Hijo y por el Espíritu Santo.” Aconsejaríamos que no se aceptasen declaraciones más específicas que ésta. (Gen 1:1; Jn. 1:3; Gen. 1:2; Isa. 40:12)

En resumen, la Biblia afirma que Dios creó todo el universo. Todo “no-Dios” que existe, debe su existencia al Creador. Por esta razón, la iglesia históricamente ha sostenido la doctrina de la creación ex-níhilo (de la nada)


El propósito de la actividad creadora de Dios.



La creación fue un acto de voluntad libre de Dios.

La creación comunicó la bondad divina en un acto de generosidad.

El progreso y la culminación de la creación nos animan a creer que Dios llevará su plan de redención hasta su consumación.

Dios quería un pueblo que estuviera en comunión con Él.

Dios tiene un reino para aquéllos que le respondan positivamente, desde (o antes de) la creación del mundo.

El propósito eterno de Dios para su creación se realizó a través de la obra mediadora de Jesucristo.

El propósito de la creación: “que Dios sea conocido” Efesios 3:10-11.

Los propósitos salvadores de Dios también tuvieron por consecuencia la creación de una criatura con libre albedrio.

La creación le proporciona gloria a Dios (Salmos 8:1; 19:1; Isaías 43:7; 60:21; 61:3).

Puesto que el propósito de Dios para su creación se incluye un momento de consumación, debemos tener presente que esta creación es transitoria; habrá cielo nuevo y tierra nueva. (2 Ped. 3:10-13; Ap. 21:1)


La cosmogonía y la ciencia moderna.
Algunos críticos de la Biblia sostienen que no hay manera de reconciliar la cosmogonía bíblica (su concepto sobre el origen y el desarrollo del universo) con lo que reconoce hoy la comunidad científica

Se les hace difícil a los críticos de la Biblia reconciliar lo que es figurativo en las escrituras con lo que es literal

Los cristianos evangélicos siguen cuatro modelos para intentar una armonización entre la revelación especial de Dios (la Biblia) y su revelación general (la que observamos en el universo): 1) la evolución teísta, 2) la teoría de la interrupción, 3) el creacionismo por decreto, y 4) el creacionismo progresivo.

 

LOS CUATRO MODELOS.

LA EVOLUCION TEISTA

Los que la apoyan este concepto aceptan:

Todo lo que propone el evolucionismo secular con la condición de que se indique que Dios estaba supervisando todo el proceso

Niegan que se usen las palabras yatsar (formar moldear) y asa (hacer), en una forma paralelamente sinónima en los relatos de la creación. En lugar de esto, incluyen el concepto de una evolución que ha tenido lugar a lo largo de largos eones de tiempo (En geología, un eón se refiere a cada una de las divisiones mayores de tiempo de la historia de la Tierra usadas en la escala temporal geológica).

NOTA: Los siguientes 3 modelos están de acuerdo en lo siguiente:

Que ha tenido lugar una micro-evolución, es decir, una serie de cambios pequeños dentro de los organismos (la evolución dentro de una misma especie como el cambio de color de las polillas, el crecimiento de los picos en algunos pájaros, etc.)

Que se debe adorar a Dios como el Creador.

Que Dios como el Creador, sobrenaturalmente creó a los antepasados genéticos de los grandes grupos de organismo vegetales y animales que observamos hoy sin la interrupción de ninguna otra causa o agente.

Que los seres humanos derivan su valor, o dignidad, del hecho de haber sido directamente a imagen de Dios.


LA TEORIA DE LA INTERRUPCION
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Los que apoyan este modelo creen:

Que hubo una “creación primitiva” en el pasado y esta se refiere Génesis 1:1.

Que Satanás quien habría sido un arcángel antes de su caída, gobernaba esta tierra pre-adámica en un reinado que originalmente era perfecto. Satanás se rebeló, junto con las ciudades y naciones de la población preadámica. En ese momento la tierra (su dominio) fue maldita y destruida por una inundación (a cuyos restos se refiere Génesis 1:2, al hablar de “la faz del abismo”). Citan Isaías 24:1 y Jeremías 4:23-26 como evidencia de este cataclísmico juicio.

Algunos defensores de la teoría de la interrupción indican que hay un espacio de tiempo entre Génesis 1:1 y Génesis 1:2 pero admitiendo que la Biblia no dice cuanto tiempo pasó entre esos versículos. H. Thiessen dice: “El primer acto creador tuvo lugar en el pasado inmemorial, y entre él y la obra de los seis días hay lugar amplio para todas las eras geológicas.

Sin embargo, sostienen que Dios comenzó el proceso creativo de nuevo en la neo-creación o reconstrucción de Génesis 1:3-31.

Algunos toman los “días” de la creación como días de veinticuatro horas. Otros, los “días” de Génesis 1:1 los consideran como periodos de una extensión indefinida.

La Teoría de la Interrupción tiene puntos débiles.

El idioma hebreo no da lugar a una interrupción de millones o miles de años entre Génesis 1:1 y 1:2. Hoy en día Génesis 1:1 es reconocido como una declaración resumida e introducción sobre la creación.

Génesis 1:1 no describe a un mundo pre-adámico.

Interpretan incorrectamente el uso de los verbos en el pasaje.

Se derrota a sí misma al relegar todos los estratos que contienen fósiles al mundo pre adámico; con el fin de armonizar Génesis 1 con los datos científicos, eliminan toda evidencia de una catástrofe acuática en los tiempos de Noé.


EL CREACIONISMO POR DECRETO (Teoría de la tierra joven).

Los partidarios de la creación por decreto sostienen:

Que se debe de interpretar la Biblia de manera literal cada vez que sea posible.

Que se puede usar cálculos matemáticos para saber la edad de la tierra.

Que Dios creó el universo por medio de un fíat suyo (lat., “hágase”, un decreto inmediato y sobrenatural). No necesitó millones, ni miles de millones de años para realizar sus propósitos. Los que apoyan este punto de vista dicen que los días de la creación en Génesis 1 se deben tomar como días, en el sentido en que se entiende el término corrientemente, puesto que ésta es la forma en que los hebreos entendieron el término. Ponen en tela de juicio el uso de la radiometría para fijar fechas.

Que Dios creó la biosfera entera en un estado maduro y en pleno funcionamiento. Niegan la macro-evolución (aunque aceptan que se producen mutaciones, que casi siempre son dañinas; y variaciones horizontales, como las variantes caninas).

Que la mayor parte de los estratos que tienen fósiles, o todos ellos, fueron depositados durante el diluvio de Noé o inmediatamente después, mientras las aguas se retiraban. Esto requiere que los dinosaurios y los seres humanos modernos hayan caminado sobre la tierra al mismo tiempo.

 

El creacionismo por decreto tiene puntos débiles.

Abrazan los hallazgos científicos sin una mente crítica.

Utilizan una interpretación estricta de las Escrituras.

Sostienen un marcado desacuerdo con todas las formas de fijación de fechas por medios radiométricos, así como el rechazo de los datos no radiométricos que parecen indicar que la tierra es más vieja.


EL CREACIONISMO PROGRESIVO.
(Teoría de los días-eras)

Los que apoyan este modelo sostienen que:

Que los días de creación de que habla Génesis 1 connotan periodos superpuestos de tiempo indeterminado.

Día significa algo más amplio que un día literal de 24 horas.

Dios creó diversos prototipos de plantas y animales durante diferentes etapas superpuestas.

Rechazan la macro-evolución (la teoría de que todas las cosas vivientes han evolucionado a partir de una célula viva original).

Las genealogías que aparecen en la Biblia no tiene por intención la construcción de una cronología exacta.

Génesis 1 fue escrito desde el punto de vista de un hipotético observador situado en la tierra.

Estamos viviendo en el sexto día de la creación. (Otros creen que estamos viviendo en el séptimo día)

Rechazan las filosofías y especulaciones de los científicos naturalistas.

Consideran los depósitos fósiles como testigo silencioso del paso de periodos de tiempo más bien largos.

Reconocen que los fósiles descienden en línea directa desde los tiempos más remotos.

 

El creacionismo progresivo tiene puntos débiles.

Algunos de sus partidarios ponen demasiada confianza en la capacidad de la ciencia para reconocer la verdad (esto sugiere que la Biblia se puede interpretar de acuerdo a lo que la ciencia nos dice).

Este se relaciona con el anterior, tienen una dependencia excesiva desde el punto de vista hermenéutico de la ciencia actual (La ciencia existe en un constante estado de movimiento. Lo que se considera como verdadero hoy no necesariamente será verdad en el futuro).

Una vez que se asignen los estratos geológicos a largas eras de deposición gradual, no queda evidencia clara alguna de un diluvio universal, por lo tanto lo que les queda es aceptar un diluvio local, esto es, solo para Mesopotamia.


 Armonización de los puntos de vista:

En resumen, los principios básicos en los cuales están de acuerdo los defensores de los últimos tres puntos de vista son los siguientes:

  1. La generación espontánea de la vida a partir de la falta de vida es imposible.
  2. Las variaciones genéticas parecen tener límites; no se presentan en todas direcciones, y las mutaciones son casi siempre dañinas.
  3. La mejor explicación de la diferenciación entre especies tiene que ver con el aislamiento ecológico, y no con unos procesos macroevolutivos.
  4. El registro fósil contiene vacíos entre las formas principales de organismos vivos; vacíos que no son capases de producir ningún tipo de eslabones perdidos (los cuales deberían estar presentes por miles, si la evolución fuese cierta).
  5. La mejor manera de explicar la homología (las similaridades observadas en los organismos vivos) se halla en función de un diseño inteligente, y el uso intencionalmente repetido de modelos; no en unos supuestos pasados comunes.



La Creación y Naturaleza de los seres humanos.

No es posible separar los propósitos de Dios, de su creación. Dios creó el universo con la visión de llegar a una relación perdurable con la humanidad y el hecho de que sea Dios el mismo que sostenga actualmente al universo nos proporciona seguridad en medio de las pruebas de la vida.

La terminología bíblica sobre la humanidad

Los escritores del Antiguo Testamento tenían a su disposición numerosos términos cuando describían al ser humano.

Adam: Humanidad, humano, Adán (nombre propio). La humanidad fue creada después de celebrarse un concejo divino especial, según el prototipo divino y fue colocada en una posición exaltada por encima del resto de la creación (Génesis 1:26-28; 2:7

Enosh: Humanidad.

Ish: Hombre, Humanidad.

Guever: Juventud, fortaleza, mujeres, niños.

Guibbor: (tiene que ver con hombres poderosos) Guerreros o héroes.

Ántropos: En el Nuevo Testamento se usa para Humanidad en términos generales para distinguir entre humanos y animales.

Antrópinos: También separa a la humanidad de los animales en el orden creado por Dios. Pablo usa esta palabra con la connotación de las limitaciones inherentes al ser humano (Ro. 6:19; 1 Co. 2:13).


El origen de la humanidad.

Los escritores bíblicos sostienen de manera constante que Dios creo a los seres humanos.

No cabe duda que la evolución está en desacuerdo con el relato bíblico.

El primer hombre y la primera mujer fueron creados a la imagen de Dios (Génesis 1:27 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. Marcos 10:6 “Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios”.).

La mujer fue creada en forma especial de la costilla del hombre. Gn. 2:22.

La mujer fue objetivo de la actividad creadora de Dios, tal como lo había sido el hombre y hecha del mismo material; Adán mismo exclamo que Eva era “hueso de mis huesos y carne de mi carne.” Gn. 2:23.

 

COMPONENTES BASICOS DE LOS SERES HUMANOS.

 ¿Cuáles son los componentes básicos que forman al ser humanos? La respuesta a esta pregunta suele comprender un estudio sobre los términos: Mente, Voluntad, Cuerpo, Alma y Espíritu.

El Antiguo y Nuevo Testamento usan una variedad de términos para describir los componentes de los seres humanos. Nosotros creemos que el hombre es Espíritu, Alma y Cuerpo. (Pues en estos se encierran todos los demás)

 
Conceptos sobre la naturaleza del hombre.

¿Cuáles son los elementos constitutivos más básicos de los seres humanos?

El tricotomismo: la enseñanza de que la persona humana consta de tres partes: espíritu, alma y cuerpo. (La parte física de los seres humanos es la parte material de su constitución. El alma: se describe como el principio de la vida física. Las emociones y los rasgos de la personalidad, residen en el alma. Al espíritu, se le considera como aquel poder superior que coloca a los seres humanos en el ámbito de lo espiritual y los capacita para tener comunión con Dios. Aunque es posible distinguir el espíritu y el alma, no es posible separarlos. Pearlman afirma: “El alma sobrevive a la muerte porque recibe del espíritu su energía; con todo, el alma y el espíritu son inseparables, porque el espíritu se halla entretejido en la urdimbre misma del alma. Se hallan fundidos y soldados en una sola sustancia” 1 Tes. 5:23; 1 Corintios 2:14–3:4; 1 Co. 15:44; Heb. 4:12.

El dicotomismo: Los dicotomistas sostienen que los elementos constitutivos de los seres humanos son dos: material e inmaterial. Los que proponen este concepto señalan que en ambos Testamentos se utilizan a veces las palabras “alma” y “espíritu” de manera intercambiable. Éste parece ser el caso con la colocación paralela de “espíritu” y “alma” en Lucas 1:46–47: “Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador” (véase también Job 27:3). Además de esto, parece posible deducir de numerosos pasajes una división de los seres humanos en dos, en laque “alma” y “espíritu” serían sinónimos. El dicotomismo es “probablemente el punto de vista más ampliamente sostenido a lo largo de la mayor parte de la historia del pensamiento cristiano”. Los que sostienen este punto de vista, como les sucede a los tricotomistas, son capaces de presentar y defender su concepto sin derivar en errores. Pearlman afirma: “Ambos puntos de vista son correctos cuando se les entiende de manera adecuada”.

El monismo: Doctrina que considera a la persona humana como una unidad radical, un ser que no está por partes separables como espíritu, alma y cuerpo. Los teólogos monistas afirman que los diversos componentes de los seres humanos que se describen en la Biblia forman una unidad radical indivisible.

El concepto del ser humano como una unidad condicional tiene varias consecuencias. En primer lugar, lo que afecta a un elemento del ser humano, afecta a toda la persona. La Biblia ve a la persona como un ser integral, “y cuanto toca a una de las partes, afecta al todo”.

 
El origen del alma.

Aunque nadie discute en el campo de la medicina, o el de la biología, sobre el origen del cuerpo físico del ser humano, el origen del alma es más difícil de determinar.

Definiremos al alma como toda naturaleza inmaterial del ser humano (abarca los términos bíblicos “corazón”, “riñones”, “entrañas”, “mente”, “alma”, “espíritu”, etc.)

Las teorías sobre el origen de almas orientadas por principios bíblicos son tres: 1) Teoría de la preexistencia (el alma tenía una existencia personal consiente en un estado previo). 2) Teoría del creacionismo (Dios crea directamente cada alma). 3) Teoría del traducianismo (cada alma se deriva del alma de sus padres).

Y es importante aclarar que la Biblia misma no especifica el proceso creador preciso que genera el alma.

 
La teoría de la preexistencia:  

Esta teoría dice: Que un alma creada por Dios en algún momento del pasado entra en el cuerpo humano en algún instante al principio del desarrollo del feto. O sea que el alma existía previamente.

Estas almas pecan en diversos grados dentro de este estado preexistente, condenándose a “nacer en este mundo en un estado de pecado y en conexión con un cuerpo material”.

Orígenes (teólogo alejandrino de 185-254 d.C.) apoyaba este principio.

Hay varias dificultades con esta teoría que nunca ha ganado muchos adeptos.

Se  basa en la noción pagana (dualismo) que dice que el cuerpo es intrínsecamente malo.

La biblia nunca habla de la creación de los seres humanos antes de Adán.

La biblia nunca atribuye nuestra situación pecaminosa del presente a ninguna otra fuente superior, más que al pecado de Adán, nuestro primer padre.

 
La teoría creacionista:

Según esta teoría: Cada alma, de manera individual, debe ser considerada como una creación inmediata de Dios, que debe su origen a un acto creador directo. En cuanto al momento preciso en que es creada el alma, y cuando es unida al cuerpo, sencillamente las escrituras no dicen nada.

•Esta teoría no explica la tendencia de todos a pecar.

•Quienes apoyan esta teoría se incluyen: Ambrosio, Jerónimo, Pelagio, Anselmo, Tomas de Aquino y la mayoría de los teólogos católico romanos y reformados.

Las evidencias bíblicas utilizadas para sostener la teoría creacionista tienden a concentrarse en los pasajes de las Escrituras que le atribuyen a Dios la creación del “alma” o “espíritu” (Números 16:22; Eclesiastés 12:7; Isaías 57:16; Zacarías 12:1; Hebreos 12:9).

 
El traducianismo:

•Traduciano: latín, Traducere: llevar, cargar de un lado para otro, transportar, transferir. Strong cita al teólogo africano Tertuliano (alrededor de 160–230), Gregorio Niceno (330-alrededor de 3950) y Agustín (354– 430), cuyos comentarios apoyan al traducianismo.

Cada alma se deriva del alma de sus padres.

•Esta teoría sostiene que: La raza humana fue creada de manera inmediata en Adán, tanto con respecto al cuerpo, como al alma, y ambos se propagan a partir de él por medio de la generación natural. En otras palabras, Dios proporcionó en Adán y Eva los medios por los cuales ellos (y todos los humanos) tendrían descendencia a su propia imagen, lo cual comprendería la totalidad de la persona, material e inmaterial. (Gn. 5:1) Gn. 5:3; Sal. 51:5; Hch. 17:26.

Para los partidarios del traducianismo, el aborto en cualquier etapa de desarrollo del zigote, el embrión o el feto, constituye la destrucción de alguien que era plenamente humano.

(El cigoto <zigote> es el primer estado de vida. Tras la unión del óvulo y espermatozoide (gameto femenino y masculino) aparece el cigoto <zigote>. Se fusionan los gametos formando una nueva célula con un núcleo y 46 cromosomas, 23 de origen materno y 23 paterno. A las 24 horas aproximadamente de la fusión, se produce la primera división por lo que deja de denominarse cigoto y comienza el periodo embrionario.

 
La unidad de la humanidad:

• La doctrina de la unidad de la humanidad sostiene que tanto los seres humanos masculinos como los femeninos de todas las razas tuvieron su origen en Adán y Eva (Génesis 1:27–28; 2:7, 22; 3:20; 9:19; Hechos 17:26). Está claro, a partir de Génesis 1:27, que tanto hombres como mujeres son imagen de Dios: “Varón y hembra los creó” (véase también Génesis 5:1–2). La idea es que todos los seres humanos de ambos sexos, de todas las razas, clases económicas y edades, llevan igualmente la imagen de Dios y, por lo tanto, son todos igualmente valiosos ante los ojos de Dios. Por lo tanto todos somos igual de valiosos para Dios.

• Las mujeres no son inferiores a los hombres.

• No hay razas inferiores o superiores.

• La posición económica o la edad tampoco son motivo para discriminar o mal ver a otro.

Aunque Dios haya dispuesto diferente papeles funcionales para los diversos miembros de una familia, los miembros de la familia que desempeñan papeles subordinados no tienen un valor personal inferior al de su líder administrativo.

•Entonces podemos afirmar que la Biblia no apoya el racismo, el machismo, el feminismo ni cosas parecidas a estas.

La imagen de Dios en los seres humanos:

La Biblia afirma que los seres humanos fueron creados a imagen de Dios. Génesis 1:26 presenta a Dios diciendo: “Hagamos al hombre [adám, la humanidad”] a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (véase también 5:1). Otros pasajes de las Escrituras muestran claramente que los seres humanos, aunque desciendan de un Adán y una Eva caídos (en lugar de ser objeto de una creación inmediata por parte de Dios), siguen siendo portadores de la imagen divina (Génesis 9:6; 1 Corintios 11:7; Santiago 3:9). Efesios 4:23-24 “y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”. Colosenses 3:10 “y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,”

Estos versículos indican que la imagen de Dios tiene que ver con nuestra naturaleza moral-intelectual-espiritual. En otras palabras, imagen de Dios en la persona humana es algo que somos, y no algo que tenemos o hacemos.

¿Y qué somos? Racionales, morales, inmortales, y hasta libres (incluso para tomar decisiones). 

La naturaleza concreta de la imagen de Dios
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El teólogo nazareno Wiley distingue entre la imagen natural o esencial de Dios en el ser humano, y la imagen moral o incidental de Dios en él.

Llamamos imagen natural de Dios (en el humano) a aquello que hace humanos a los humanos y, por consiguiente, los distingue de los animales. Aquí queda incluida la espiritualidad, o capacidad para sentir a Dios y tener comunión con Él. Además de esto, Col. 3:10 indica que la imagen de Dios comprende el conocimiento, o el intelecto. (Esto es un nivel totalmente desconocido en el mundo animal)

Los seres humanos son los únicos en la creación de Dios con capacidad de ser inmortales.

Con respecto a la imagen moral de Dios en los humanos, “Dios hizo al hombre recto” (Ecl. 7:29), aun los paganos, que no tienen conocimiento de la ley escrita de Dios, tienen, sin embargo, una ley moral no escrita que Dios les ha grabado en el corazón (Rom. 2:14-15). En otras palabras, solo los seres humanos poseen la capacidad de distinguir entre los correcto y lo incorrecto, y el intelecto y la voluntad con capacidad para escoger entre ambos.

Concluimos entonces, que la voluntad es la facultad de decidir y ordenar la propia conducta. Por lo tanto, aparece vinculada al libre albedrío y a la libre determinación.

Los seres humanos caídos, aunque tengan libertad volitiva (volición: deseo.), son incapaces de decidirse por Dios. Por eso Dios les proporciona generosamente a los humanos una medida de gracia que los capacita y prepara para que respondan positivamente al evangelio. Jn. 1:9; Tito 2:11.

Dios se propuso tener comunión con aquellos humanos que decidiesen libremente responder a su llamado universal a la salvación.

La salvación es externa ciento por ciento (un Don no merecido, procedente de un Dios misericordioso). Dios nos ha dado en su bondad lo que necesitamos para que se cumpla su propósito en nuestra vida: conocerle, amarle y servirle.