El Regreso de Jesús.

La realidad de que Jesús va a regresar a la tierra aparece con claridad en las Escrituras. Los evangélicos en general aceptan Hechos 1:11 como un texto que nos da la certeza de que Él regresará de una manera visible y personal.

• Diversas teorías de algunos grupos que tratan de presentar explicaciones sobre el regreso de Cristo (estas son algunas aunque hay más):

a) Algunos dicen que Cristo volvió en la persona del Espíritu Santo el día de Pentecostés. Sin embargo, fue el Cristo exaltado quien derramó al Espíritu en aquel momento (Hechos 2:32–33).

b) Otros dicen que la segunda venida de Cristo tiene lugar cuando Él entra al corazón del creyente en el momento de la conversión (se suele citar Apocalipsis 3:20); pero las Escrituras enseñan que quienes lo reciben, esperan su venida (Filipenses 3:20; 1 Tesalonicenses 1:10).

c) Otros hay que dicen que su venida queda cumplida cuando Él viene en busca del creyente al fallecer éste. Sin embargo, tanto los muertos como los vivos serán “arrebatados juntos” al aparecer Él (1 Tesalonicenses 4:17).

d)Los testigos de Jehová dicen que regresó de manera invisible en 1874 o 1914.

e) Otros dicen que regresó de manera invisible en juicio cuando fue destruida Jerusalén en el año 70.

f) Los “teonomistas” y quieren traer el reino a base de poner al mundo entero bajo la ley de Dios, en concreto, algunas leyes de Moisés, o todas ellas, aunque les tome veinte mil años.

Estos grupos se toman grandes libertades, al espiritualizar declaraciones claras y llanas de la Biblia, y se olvidan de que aún no tenemos lo que esperamos, pero “con paciencia lo aguardamos” (Romanos 8:25). El regreso personal de Jesucristo a la tierra es la única forma en que recibiremos la plenitud de la esperanza que aguardamos.

 
Puntos de vista sobre el Apocalipsis.

Entre los que creen en la Biblia hay una considerable variedad en cuanto a la interpretación de la secuencia de los acontecimientos durante los últimos tiempos. En parte, esta variedad procede: 1) de la interpretación del Apocalipsis como un todo; 2) de la interpretación del capítulo 20 del libro; y 3) de si la hermenéutica utilizada tiende a interpretar la Biblia de manera más literal o más simbólica.

• Punto de vista historicista sobre el Apocalipsis trata de relacionar los sucesos que aparecen en el libro con la historia de la Iglesia desde el primer siglo hasta el presente, centrando la atención en cosas como el surgimiento del papado y las invasiones de los musulmanes. Esto evita la idea de una gran tribulación al final de esta era. Una debilidad de este punto de vista es la tendencia a reajustar en cada generación toda la interpretación para tratar de hacer que sea aceptada en sus propios días.

• Punto de vista preterista sobre el Apocalipsis lo trata de relacionar todo, con la excepción del fin mismo, a los sucesos del primer siglo, y con Roma y los primeros emperadores como los únicos personajes principales. Sin embargo, las identificaciones resultan muy subjetivas y precarias y, decididamente, los sucesos del libro están relacionados con los últimos tiempos y con el regreso de Cristo en gloria.

• Punto de vista idealista no hace identificación alguna con nada histórico. Toma los símbolos y figuras del libro como simples representantes de la continua lucha entre el bien y el mal. Sin embargo, aunque es cierto que el libro tiene muchas figuras simbólicas, todas ellas representan realidades. Al anticristo se le llama “bestia”, pero será una persona real, y cumplirá lo que se afirma llanamente en otras profecías (como 2 Tesalonicenses 2:3-12). Jesús debe venir personalmente para causar el triunfo final.

• Punto de vista futurista del libro de Apocalipsis espera que todo, casi todo lo que está después del capítulo 4 se cumpla en un breve período al final de la Era de la Iglesia; un período de gran tribulación, ira y juicio que culminará con el regreso de Cristo en gloria para destruir los ejércitos del anticristo y establecer su reinado milenial.

 Puntos de vista sobre la naturaleza del milenio.

En la historia de la Iglesia ha habido tres puntos de vista principales sobre el Milenio.

• Premilenialismo. Se le llama «premilenial» porque contempla el regreso de Jesús a la tierra antes («pre-») del comienzo del Milenio. La palabra milenio es la combinación de dos palabras latinas “mille” y “annum” y cuando se las reúne, sencillamente se refieren a un período de mil años. Reconoce que las profecías milenaristas de la Biblia sólo pueden ser cumplidas por un reino terrenal literal de Cristo, lo que requiere de un milenio que sea un evento futuro ya que ni ha sido cumplido en el pasado, ni ocurre en presente (El término "premilenial" se refiere a la creencia de que la segunda venida de Cristo ocurrirá antes del comienzo del milenio.).
La mayoría de los premilenaristas, tanto dispensacionalistas como no dispensacionalistas, identifican la Tribulación con la septuagésima semana (período de siete años) de Daniel 9:27. Después que “se quite la vida” al Mesías, “el Ungido” (Daniel 9:26), “el pueblo de un príncipe que ha de venir” destruirá la ciudad de Jerusalén y el templo. Esto se cumplió en el año 70 d.C., y el pueblo fue el romano. Después habla de un gobernante que vendrá y hará un pacto con Israel, que él mismo quebrantará al cabo de tres años y medio, declarándose dios y prohibiendo que se adore al Señor (véase 2 Tesalonicenses 2:4).
Los premilenaristas toman las profecías del Antiguo Testamento, así como las de Jesús y del Nuevo Testamento, tan literalmente como lo permite su contexto.
Con respecto al libro de Apocalipsis en su conjunto, muchos premilenaristas del siglo diecinueve eran historicistas. Hoy en día, la mayoría son futuristas. No ven que el mundo vaya a mejorar durante esta era, y sienten lo importante que es exhortar al mundo para que huya de la ira que será derramada, al aceptar a Cristo como Salvador y Señor. Con todo, no son pesimistas. Buscan con gozosa expectación la bienaventurada esperanza; el regreso de nuestro Señor.

 Formas de Premilenialismo.

• Premilenialismo histórico (también conocido como premilenialismo clásico o del pacto). Este punto de vista se basa en una interpretación literal de lo que dice la Biblia que sucederá en los últimos tiempos. Las profecías y promesas hechas a Israel son cumplidas en la iglesia (Heb. 8). Los premilenialistas históricos suelen creer en una salvación de Israel, pero no una restauración (literal) de la nación de Israel. (Ro. 11). La iglesia es el Israel espiritual, el Israel de Dios, no hay judío ni griego todos son uno en Cristo. Ro 11, Gal 3:28, 6:16. Este punto de vista sitúa el Arrebatamiento de la Iglesia al final de la Gran Tribulación, combinándolo con la Segunda Venida como un sólo acontecimiento (otros la llamarían una sola fase). Según este punto de vista, la Iglesia permanecerá en la tierra y pasará por toda la Tribulación. Dicho de otra manera, al final de la Gran Tribulación (la semana setenta de Daniel 9), Jesús aparecerá en los cielos y la Iglesia será arrebatada (los santos del Antiguo Testamento y los santos del Nuevo Testamento), para encontrarse con Él en las nubes del cielo. Los santos serán glorificados (transformados) “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos…” (1 Corintios 15:51-53), y entonces regresarán de inmediato a la tierra (al monte de los olivos, en Israel) para reinar con Jesús durante mil años (conocido también como el Milenio).
•• Cronología del Premilenialismo Histórico. 1) 1ª. Venida (Nacimiento de Jesús), 2) La Era de la Gracia, 3) La Gran Tribulación, 4) Segunda Venida y Rapto (visible y en una sola fase), 5) Primera Resurrección, 6) Satanás atado, 7) milenio (Se cumplen las profecías del Antiguo Testamento), 8) Satanás es desatado y provoca la Gran Rebelión (Gog y Magog Apocalipsis 20:7-9), 9) Segunda Resurrección, 10) Juicio del Gran Trono Blanco, 11) La Eternidad con Cielos Nuevos y Tierra Nueva.

 • Premilenialismo Dispensacionalista (pretribulacionista). Este punto de vista establece una distinción fundamental entre Israel y la Iglesia (Son dos pueblos de Dios separados). Se sostiene que el Reino milenial de Cristo en la tierra después de su Segunda Venida es necesario para que se cumplan las promesas de Dios a Israel como nación, en cuanto a que el pueblo elegido será reunido finalmente en la tierra de Canaán donde gozará de un período de prosperidad y bendiciones de Dios, gobernado por el Mesías. La Iglesia constituye un paréntesis en el plan de Dios, que interrumpe la concreción de las promesas de Jehová anunciadas a Israel.
La Segunda Venida de Cristo o Parusía ocurrirá en dos fases:1) La primera fase es el “arrebatamiento” de la Iglesia, en la cual Cristo desciende del cielo pero no llega a la tierra (venida invisible), llevándose al cielo a los creyentes que serán transformados y glorificados antes de los siete años de la tribulación en la tierra profetizada en Daniel capítulo 9, y durante ese tiempo se celebrarán el Juicio del Tribunal de Cristo y las Bodas del Cordero en el cielo. Durante este período; ocurrirán una serie de eventos en la tierra: la resurrección de los santos muertos del Nuevo Testamento, el gobierno del Anticristo, la conversión de los judíos, la gran tribulación sobre los habitantes de la tierra. 2) En la segunda fase Cristo viene a la tierra acompañada de su Iglesia, destruye al Anticristo y a sus aliados en la batalla de Armagedón y encadena a Satanás en el abismo (y lanza a la Bestia y al Falso Profeta al Lago de Fuego que es inaugurado por estos dos). Resucitarán los santos muertos en los siete años de tribulación, también los del Antiguo Testamento, que se unirán a la Iglesia arrebatada en el cielo y a los santos que resucitaron primero. El Reino milenial en la tierra tendrá a Cristo en su trono en Jerusalén, reinando sobre los judíos. Se cumplirán entonces en forma literal las profecías del Antiguo Testamento en cuanto al pueblo de Israel. El cumplimiento total y literal de las profecías a Israel es lo que establece el sentido de la existencia del reino milenial de Cristo. En otras palabras, Los dispensacionalistas, creen tanto en la salvación y la restauración de la nación de Israel. Israel se salva y luego es restaurada a una posición de prominencia. El nuevo milenio es también un momento en que Dios cumplirá todos los aspectos de los pactos Abrahámico, Davídico, y Nuevo con Israel y las naciones.

 • Amilenialismo. Enseñan que no habrá un milenio; no al menos, en la tierra. Algunos toman un punto de vista idealista y dicen que no habrá un milenio literal en absoluto. Otros consideran que los mil años transcurren en el cielo durante la Era de la Iglesia. La mayoría toman el número mil como un número ideal que representa un período indefinido. Esperan que la Era de la Iglesia termine con una resurrección general y un juicio general, tanto para los justos como para los malvados al mismo tiempo, seguido de inmediato por el reino eterno de los nuevos cielos y la nueva tierra. Con respecto al Apocalipsis en su totalidad, muchos son preteristas. Puesto que en su sistema no tienen lugar para una restauración literal de Israel, o para el reinado de Cristo en la tierra, toman las profecías del Antiguo Testamento que se refieren a Israel, las espiritualizan y se las aplican a la Iglesia. En otras palabras, el Amilenialismo que establece que el reino de Dios es esencialmente espiritual.

 • Postmilenialistas. Tratan los mil años del milenio como una extensión de la Era de la Iglesia en la cual, por el poder del evangelio, el mundo entero será ganado para Cristo. Como los amilenaristas, muchos postmilenaristas son preteristas, y enseñan todos que habrá un juicio general, tanto para justos como para malvados, seguido por el reino eterno de los cielos nuevos y la tierra nueva. También espiritualizan las profecías del Antiguo Testamento, y no tienen lugar en su sistema para una restauración de la nación de Israel, o un reinado literal de Cristo sobre la tierra. Aunque algunos aceptarán que habrá un resurgimiento del mal inmediatamente antes de que Cristo regrese de una manera “cataclísmica”, la mayoría buscan una gran extensión del evangelio que acercará el regreso de Cristo (con lo cual quieren decir que estamos viviendo en el milenio, pues para ellos “milenio” no significa “mil años”, sino una Era o tiempo indeterminado), y que Cristo aparecerá en su conclusión para recibir su reino y llevarlo a su fase eterna. (El término "postmilenial" se refiere a la creencia de que la Segunda Venida de Cristo ocurrirá después del milenio.)​


Opiniones acerca del Arrebatamiento de la Iglesia.

 Arrebatamiento Post-Tribulacional: Este punto de vista enseña que la Iglesia será arrebatada al final de la Tribulación; creen que la Iglesia pasará por toda la tribulación. La mayoría de ellos interpretan la ira de la que debemos escapar (1 Tes. 5:9) como el estado final de los malos, el lago de fuego. No toman en cuenta a Apocalipsis 3:10. Los que son arrebatados suben a encontrarse en las nubes con Cristo e inmediatamente bajan justo antes de la derrota de la Bestia y sus seguidores y el comienzo del milenio, sin dejar tiempo para el Tribunal del Cristo y las Bodas del Cordero. Afirman que el arrebatamiento de la Iglesia y el regreso de Cristo para gobernar son simplemente aspectos diferentes de un solo evento que ocurrirá al final de la gran tribulación.

 Arrebatamiento a la Mitad de la Tribulación (Meso-tribulacionista, Mid-tribulacionista): Este punto de vista enseña que Cristo arrebata a su Iglesia completa a la mitad de la Tribulación junto con los dos testigos; La mayoría de ellos cree que el arrebatamiento será cuando se toque la séptima trompeta. La mayoría de los que sostienen esta posición, sin embargo, dicen ser rapturistas pre-tribulacionistas, porque no interpretan la primera mitad del período de tribulación de siete años como un tiempo de gran tribulación o de ira sino de paz (aunque sea una paz relativa).

 Arrebatamiento Parcial: Este punto de vista enseña que Cristo sólo raptará a los que cristianos más espirituales (Hebreos 9:28), dejando que algunos creyentes pasen por la Tribulación. Algunos miran el arrebatamiento como algo se debe merecer. Los que sostienen un arrebatamiento parcial basan su creencia en pasajes tales como Hebreos 9:28; Lucas 21:36; I Juan 2:28; y Mateo 25:1-1, cuya interpretación es que los creyentes que no “le esperan”, que no son “tenidos por dignos”, que tienen algo en su vida que pueda hacer que “en su venida” se alejen “de él avergonzados”, o que no tienen aceite (la plenitud del Espíritu) serán dejados para pasar por la tribulación. Los partidarios de esta teoría creen que sólo aquellos creyentes que sean completamente dignos se irán en el arrebatamiento.

 Pre-Tribulacional: Este punto de vista enseña que el arrebatamiento ocurrirá antes que inicie la Tribulación. En ese momento, la Iglesia se encontrará con Cristo en las nubes del cielo, y luego, poco después de esto, el Anticristo será revelado y comenzará la Tribulación. En consecuencia, el Arrebatamiento y la Segunda Venida de Cristo (para establecer Su reino) están separados por al menos siete años (la semana setenta de Daniel 9). En otras palabras, este punto de vista ve la Segunda Venida de Cristo en dos fases o aspectos (el arrebatamiento y la revelación gloriosa). Primero, en el arrebatamiento (solo los creyentes en Cristo lo verán), Cristo viene por sus santos; Segundo, en su revelación gloriosa (todo ojo le verá), Cristo viene con sus santos. En el arrebatamiento, Cristo espera en el aire a la Iglesia; en su revelación gloriosa, Cristo viene a la tierra a gobernar en poder y gloria. El arrebatamiento es seguido por el juicio del Tribunal de Cristo  y las Bodas del Cordero; la revelación gloriosa es seguida por la derrota del Anticristo y las naciones malvadas, y el establecimiento de su reino milenial (Ap. 19:20). De acuerdo a este punto de vista la iglesia no pasará por la Tribulación. Cristo regresa a cumplir su promesa de Apocalipsis 3:10, a librar a su Iglesia de la ira que vendrá. 1 Tes. 1:10; 5:9; 2 Pd. 2:7.