Lección 2. Abraham recibe el consejo del Dios Todopoderoso.


Lectura Bíblica: Génesis 17:1-5


Verdad central:

Cuando Dios te da un consejo, no dudes, que lo que esta buscado es tu propio bien. Él no necesita que lo guíen, tu y yo, sí.


Introducción:


Hoy en día lo que sobran son los consejeros, por ejemplo: el consejero familiar, el consejero financiero, consejero psicológico etc. Donde hay un problema, nunca falta el consejero. En esta lección vamos a aprender que Dios no te da un consejo para resolver un problema, Dios te da el consejo para evitar el problema y que te vaya bien en la vida. Tienes que escuchar el consejo, seguir el consejo y el resultado será de victoria.


1.    El Dios omnipotente le da consejo a Abraham. Génesis 17:1

Que privilegio el de Abraham, fue Dios mismo quien se presenta y le dice: “Yo soy el Dios Todopoderoso…” En la ciudad de Abraham y en su misma familia se adoraban a otros dioses, por supuesto dioses creados por el hombre mismo, pero ahora tiene frente a él, al Todopoderoso, en otras palabras, le está diciendo a Abraham: que todos los dioses juntos (los que los caldeos adoraban), eran solo dioses falsos, sin poder, sin autoridad y sin personalidad.  Al mismo tiempo que Dios se presenta como el único Dios vivo y verdadero, le da un consejo para que le vaya bien en el camino de la vida: “anda delante de mí y sé perfecto”. Saber que Dios es omnipotente y vivir alejados de su presencia, es vivir atormentados por gusto. Ahora, querer estar cerca de Dios, pero en pecado, es una contradicción a su santidad. El Salmos 18:32dice: “Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino”; (ver Jn.14:6).

 

2.    Abraham obedece el consejo de Dios.


Solo se obedece si se acepta que el que da la orden tiene la autoridad para ello. Si Dios dice: “Soy el Todopoderoso”, Abraham dice: “no tengo nada que perder y todo que ganar, entonces, obedezco”. Dios da testimonio de la obediencia de Abraham cuando habla con Isaac en Génesis 26:5 “por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes”. Veamos además estos ejemplos:


a)      Dios le pide a Abraham que salga de su tierra y de su parentela a la tierra que Dios le mostraría, y Abraham
obedece. Génesis 12:1-4. Y vemos que al final de todo su viaje sobre esta tierra la biblia dice en Génesis 24:1 “Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo”.


b)      Dios ordena a Abraham que sacrifique a su Hijo Isaac. Abraham demostró que a pesar del mucho amor que le tenía a su Hijo Isaac, estaba dispuesto a obedecer a Dios, o sea, que antepuso la obediencia a Dios a su amor paterno y fue recompensado porque Dios no permitiría que matara a su propio hijo. Abraham también sabía que Dios se proveería de un animal para el sacrificio, pues el Dios Todopoderoso también es el Dios de amor. Además Abraham sabía, y lo creía, que la promesa acerca de la descendencia vendría por Isaac. Génesis
22:1-14

 

3.     Abraham y el resultado de obedecer  el consejo. Santiago 2:23


En Hechos 7:17dice “Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto”, este texto no enseña que la promesa a Abraham se ha cumplido y su descendencia es enorme hasta nuestros días. También vemos que en Hebreos 11:8 y en hebreos 11:17-18 se reconoce a Abraham como un hombre de fe. Esto ya nos muestra que poner la confianza y la obediencia en el  Dios Todopoderoso resulta en bendición. Pero el resultado más asombroso de caminar cerca de Dios y en su voluntad es el testimonio que da el apóstol Santiago: “Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios”. Y por si esto fuera poco, el mismo Dios omnipotente, omnisciente, omnipresente, eterno, dice en Isaías 41:8 “Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo”.


Conclusión:


Que bendición la de este hombre de Dios, que cuando se encontró con el Dios omnipotente, estuvo atento al consejo de Dios y no sólo lo oyó, sino que, lo obedeció. Esto le redundó en bendición y en una estrecha amistad con Dios.
Nunca pensemos que obedecer a Dios, es una carga o molestia. Él quiere darnos grandes bendiciones, pues Él tiene el poder para darnos más de lo que nosotros podamos pedir, pero, en la medida que estrechemos los lazos de amistad con Él y caminemos como lo establece en su Palabra, tendremos la confianza de acércanos a Él como nos lo dice la Escritura: “de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre”. Hebreos 13:6. Nunca olvidemos que nuestro Dios, no es cualquier dios, ¡Es el omnipotente Dios!
Si queremos que Dios nos trate como a Abraham, recordemos que Abraham caminó delante de Dios. Entonces, ¡caminemos con Dios!